El Desafío de Coexistir: ¿Emprendimiento o Calidad de Vida?

Lo que comienza como un proyecto de reactivación económica puede derivar rápidamente en una crisis de convivencia si no se gestionan las externalidades negativas.

PEDRO ZAMORANO / SECRETARIO GENERAL CAMARA DE COMERCIO SAN BERNARDO

Hace algunos días tuve la oportunidad de asistir a una reunión de la Comisión de Fomento Productivo presidida por el concejal de nuestra comuna, Sr. Leonel Navarro Ormeño, que buscaba dar solución a una serie de problemáticas que se han producido en el sector de Colón poniente de nuestra comuna, las cuales afectan a vecinos y locatarios del sector. Participaron en la reunión, entre otros, concejales(as), representantes de los vecinos, locatarios del sector y comerciantes del rubro.

La situación es que el crecimiento de los polos gastronómicos y de entretenimiento es, a menudo, una señal de vitalidad económica y cultural para una ciudad. Sin embargo, cuando las luces de los locales se encienden, suele proyectarse una sombra sobre el bienestar de quienes habitan el barrio. Nos enfrentamos a una colisión de derechos fundamentales: la libertad de emprender frente al derecho constitucional a vivir en un entorno tranquilo y seguro.

El Mapa del Conflicto

Lo que comienza como un proyecto de reactivación económica puede derivar rápidamente en una crisis de convivencia si no se gestionan las externalidades negativas. Los vecinos no solo se enfrentan a la contaminación acústica que traspasa los muros de sus hogares; el conflicto escala hacia el espacio público:

Colapso vial: El estacionamiento indiscriminado que bloquea accesos residenciales y entorpece el libre tránsito.

Degradación del entorno: El uso de veredas y jardines como baños públicos y la acumulación de residuos.

Inseguridad: El surgimiento de riñas e incivilidades en horas de la madrugada, muchas veces ligadas al consumo excesivo de alcohol y a la falta de control en el perímetro.

Esta realidad transforma el hogar —el espacio sagrado de descanso— en una zona de estrés constante, fracturando el tejido social de la comunidad.

Por otra parte, en una comuna con carencia en emprendimientos para el esparcimiento, lo cual de activarse genera fuentes de trabajo, recaudación por pagos de patentes y tributos, aumento de la actividad económica con proveedores locales de bienes y servicios para estos negocios, permite mayor dinamización de la economía local, por tanto, la búsqueda de acuerdos y consensos entre los incumbentes, se hace necesario.

Un Pacto de Convivencia: Acciones para Mitigar el Impacto

La solución no radica en la erradicación del comercio, sino en una gestión responsable y compartida. La paz territorial requiere que cada actor asuma un rol activo:

Actor

Acciones Claves

Autoridades

Fiscalización rigurosa de niveles de ruido y patentes. Implementación de zonas de estacionamiento regulado y mayor presencia policial/municipal en horarios críticos.

Locatarios

Inversión en insonorización profesional. Contratación de personal de seguridad para el exterior y compromiso con la limpieza del entorno inmediato.

Vecinos

Organización en juntas de vigilancia y denuncia formal. Disposición al diálogo técnico en mesas de trabajo con los locatarios.

 Muchas de estas acciones se han implementado o están implementándose. Esto significa que existe disposición y conciencia en la búsqueda de soluciones entre los incumbentes.

 El éxito de un barrio no se mide solo por sus ventas de fin de semana, sino, además, por la capacidad de sus habitantes de dormir en paz por la noche. Los emprendedores deben entender que su justo derecho al trabajo termina en el momento del incumplimiento a las normas y exigencias con las cuales se otorgaron las autorizaciones a sus funcionamientos; y las autoridades deben recordar que el espacio público es, ante todo, un bien común que no puede ser cedido al caos y que las normativas y horarios establecidos más que cambiarlas, deben ser fiscalizadas y controladas para su cumplimiento, normas que en todo caso concilien los intereses de vecinos y locatarios.

Asimismo, tomar medidas generales, afectan y perjudican a emprendedores que conviven sin mayores problemas con sus vecinos y que han venido cumpliendo y respetando las normativas, por tanto, una reducción a sus horarios de funcionamiento, prácticamente significa su cierre, con las implicancias negativas que ello significa para el emprendedor, trabajadores, proveedores, tributación y clientes en general.

Particularmente y al tenor de lo expresado por autoridades, vecinos y locatarios en dicha reunión, su disposición de encontrar soluciones armoniosas, existe.

 

El Desafío de Coexistir: ¿Emprendimiento o Calidad de Vida?

Lo que comienza como un proyecto de reactivación económica puede derivar rápidamente en una crisis de convivencia si no se gestionan las externalidades negativas.

PEDRO ZAMORANO / SECRETARIO GENERAL CAMARA DE COMERCIO SAN BERNARDO

Hace algunos días tuve la oportunidad de asistir a una reunión de la Comisión de Fomento Productivo presidida por el concejal de nuestra comuna, Sr. Leonel Navarro Ormeño, que buscaba dar solución a una serie de problemáticas que se han producido en el sector de Colón poniente de nuestra comuna, las cuales afectan a vecinos y locatarios del sector. Participaron en la reunión, entre otros, concejales(as), representantes de los vecinos, locatarios del sector y comerciantes del rubro.

La situación es que el crecimiento de los polos gastronómicos y de entretenimiento es, a menudo, una señal de vitalidad económica y cultural para una ciudad. Sin embargo, cuando las luces de los locales se encienden, suele proyectarse una sombra sobre el bienestar de quienes habitan el barrio. Nos enfrentamos a una colisión de derechos fundamentales: la libertad de emprender frente al derecho constitucional a vivir en un entorno tranquilo y seguro.

El Mapa del Conflicto

Lo que comienza como un proyecto de reactivación económica puede derivar rápidamente en una crisis de convivencia si no se gestionan las externalidades negativas. Los vecinos no solo se enfrentan a la contaminación acústica que traspasa los muros de sus hogares; el conflicto escala hacia el espacio público:

Colapso vial: El estacionamiento indiscriminado que bloquea accesos residenciales y entorpece el libre tránsito.

Degradación del entorno: El uso de veredas y jardines como baños públicos y la acumulación de residuos.

Inseguridad: El surgimiento de riñas e incivilidades en horas de la madrugada, muchas veces ligadas al consumo excesivo de alcohol y a la falta de control en el perímetro.

Esta realidad transforma el hogar —el espacio sagrado de descanso— en una zona de estrés constante, fracturando el tejido social de la comunidad.

Por otra parte, en una comuna con carencia en emprendimientos para el esparcimiento, lo cual de activarse genera fuentes de trabajo, recaudación por pagos de patentes y tributos, aumento de la actividad económica con proveedores locales de bienes y servicios para estos negocios, permite mayor dinamización de la economía local, por tanto, la búsqueda de acuerdos y consensos entre los incumbentes, se hace necesario.

Un Pacto de Convivencia: Acciones para Mitigar el Impacto

La solución no radica en la erradicación del comercio, sino en una gestión responsable y compartida. La paz territorial requiere que cada actor asuma un rol activo:

Actor

Acciones Claves

Autoridades

Fiscalización rigurosa de niveles de ruido y patentes. Implementación de zonas de estacionamiento regulado y mayor presencia policial/municipal en horarios críticos.

Locatarios

Inversión en insonorización profesional. Contratación de personal de seguridad para el exterior y compromiso con la limpieza del entorno inmediato.

Vecinos

Organización en juntas de vigilancia y denuncia formal. Disposición al diálogo técnico en mesas de trabajo con los locatarios.

 Muchas de estas acciones se han implementado o están implementándose. Esto significa que existe disposición y conciencia en la búsqueda de soluciones entre los incumbentes.

 El éxito de un barrio no se mide solo por sus ventas de fin de semana, sino, además, por la capacidad de sus habitantes de dormir en paz por la noche. Los emprendedores deben entender que su justo derecho al trabajo termina en el momento del incumplimiento a las normas y exigencias con las cuales se otorgaron las autorizaciones a sus funcionamientos; y las autoridades deben recordar que el espacio público es, ante todo, un bien común que no puede ser cedido al caos y que las normativas y horarios establecidos más que cambiarlas, deben ser fiscalizadas y controladas para su cumplimiento, normas que en todo caso concilien los intereses de vecinos y locatarios.

Asimismo, tomar medidas generales, afectan y perjudican a emprendedores que conviven sin mayores problemas con sus vecinos y que han venido cumpliendo y respetando las normativas, por tanto, una reducción a sus horarios de funcionamiento, prácticamente significa su cierre, con las implicancias negativas que ello significa para el emprendedor, trabajadores, proveedores, tributación y clientes en general.

Particularmente y al tenor de lo expresado por autoridades, vecinos y locatarios en dicha reunión, su disposición de encontrar soluciones armoniosas, existe.

 

El Desafío de Coexistir: ¿Emprendimiento o Calidad de Vida?

Lo que comienza como un proyecto de reactivación económica puede derivar rápidamente en una crisis de convivencia si no se gestionan las externalidades negativas.

PEDRO ZAMORANO / SECRETARIO GENERAL CAMARA DE COMERCIO SAN BERNARDO

Hace algunos días tuve la oportunidad de asistir a una reunión de la Comisión de Fomento Productivo presidida por el concejal de nuestra comuna, Sr. Leonel Navarro Ormeño, que buscaba dar solución a una serie de problemáticas que se han producido en el sector de Colón poniente de nuestra comuna, las cuales afectan a vecinos y locatarios del sector. Participaron en la reunión, entre otros, concejales(as), representantes de los vecinos, locatarios del sector y comerciantes del rubro.

La situación es que el crecimiento de los polos gastronómicos y de entretenimiento es, a menudo, una señal de vitalidad económica y cultural para una ciudad. Sin embargo, cuando las luces de los locales se encienden, suele proyectarse una sombra sobre el bienestar de quienes habitan el barrio. Nos enfrentamos a una colisión de derechos fundamentales: la libertad de emprender frente al derecho constitucional a vivir en un entorno tranquilo y seguro.

El Mapa del Conflicto

Lo que comienza como un proyecto de reactivación económica puede derivar rápidamente en una crisis de convivencia si no se gestionan las externalidades negativas. Los vecinos no solo se enfrentan a la contaminación acústica que traspasa los muros de sus hogares; el conflicto escala hacia el espacio público:

Colapso vial: El estacionamiento indiscriminado que bloquea accesos residenciales y entorpece el libre tránsito.

Degradación del entorno: El uso de veredas y jardines como baños públicos y la acumulación de residuos.

Inseguridad: El surgimiento de riñas e incivilidades en horas de la madrugada, muchas veces ligadas al consumo excesivo de alcohol y a la falta de control en el perímetro.

Esta realidad transforma el hogar —el espacio sagrado de descanso— en una zona de estrés constante, fracturando el tejido social de la comunidad.

Por otra parte, en una comuna con carencia en emprendimientos para el esparcimiento, lo cual de activarse genera fuentes de trabajo, recaudación por pagos de patentes y tributos, aumento de la actividad económica con proveedores locales de bienes y servicios para estos negocios, permite mayor dinamización de la economía local, por tanto, la búsqueda de acuerdos y consensos entre los incumbentes, se hace necesario.

Un Pacto de Convivencia: Acciones para Mitigar el Impacto

La solución no radica en la erradicación del comercio, sino en una gestión responsable y compartida. La paz territorial requiere que cada actor asuma un rol activo:

Actor

Acciones Claves

Autoridades

Fiscalización rigurosa de niveles de ruido y patentes. Implementación de zonas de estacionamiento regulado y mayor presencia policial/municipal en horarios críticos.

Locatarios

Inversión en insonorización profesional. Contratación de personal de seguridad para el exterior y compromiso con la limpieza del entorno inmediato.

Vecinos

Organización en juntas de vigilancia y denuncia formal. Disposición al diálogo técnico en mesas de trabajo con los locatarios.

 Muchas de estas acciones se han implementado o están implementándose. Esto significa que existe disposición y conciencia en la búsqueda de soluciones entre los incumbentes.

 El éxito de un barrio no se mide solo por sus ventas de fin de semana, sino, además, por la capacidad de sus habitantes de dormir en paz por la noche. Los emprendedores deben entender que su justo derecho al trabajo termina en el momento del incumplimiento a las normas y exigencias con las cuales se otorgaron las autorizaciones a sus funcionamientos; y las autoridades deben recordar que el espacio público es, ante todo, un bien común que no puede ser cedido al caos y que las normativas y horarios establecidos más que cambiarlas, deben ser fiscalizadas y controladas para su cumplimiento, normas que en todo caso concilien los intereses de vecinos y locatarios.

Asimismo, tomar medidas generales, afectan y perjudican a emprendedores que conviven sin mayores problemas con sus vecinos y que han venido cumpliendo y respetando las normativas, por tanto, una reducción a sus horarios de funcionamiento, prácticamente significa su cierre, con las implicancias negativas que ello significa para el emprendedor, trabajadores, proveedores, tributación y clientes en general.

Particularmente y al tenor de lo expresado por autoridades, vecinos y locatarios en dicha reunión, su disposición de encontrar soluciones armoniosas, existe.